Visitará España, Mónaco y cuatro naciones de África en total.
El Vaticano. La Santa Sede ha confirmado una ambiciosa agenda internacional para el Papa León XIV, quien emprenderá una serie de viajes apostólicos que abarcan Europa y África durante los próximos meses. Matteo Bruni, director de la Oficina de Prensa del Vaticano, fue el encargado de anunciar oficialmente estos desplazamientos, destacando que el Pontífice llevará un mensaje de paz a regiones con profundas raíces históricas y desafíos contemporáneos.
El itinerario comenzará el 28 de marzo con una escala histórica en el Principado de Mónaco. Este evento marca un hito para la Iglesia católica, ya que León XIV se convertirá en el primer obispo de Roma en realizar una visita oficial a esta pequeña nación europea. El encuentro subraya el interés del Vaticano por fortalecer los lazos con los estados europeos más pequeños antes de iniciar sus compromisos de Semana Santa.
Tras las festividades litúrgicas, el Santo Padre iniciará una gira africana del 13 al 23 de abril que comenzará en Argelia, país que nunca antes había recibido a un Pontífice. La estancia en tierras argelinas tendrá una fuerte carga simbólica al incluir visitas a Argel y Annaba, la antigua Hipona, cuna de San Agustín. Esta etapa inicial refleja la intención del Papa de reconectar con las fuentes del pensamiento cristiano primitivo y el diálogo interreligioso en el Magreb.
La travesía continuará por Camerún y Angola, países que no recibían a un sucesor de Pedro desde el viaje de Benedicto XVI en 2009. En Camerún, el Papa recorrerá Yaundé, Bamenda y Douala, mientras que en Angola visitará Luanda, Muxima y Saurimo. Estos destinos representan nodos clave de la fe católica en el continente africano, donde la Iglesia mantiene una presencia vibrante y una labor social fundamental en comunidades en desarrollo.
El cierre del recorrido africano tendrá lugar en Guinea Ecuatorial del 21 al 23 de abril, visitando Malabo, Mongomo y Bata. Este destino es particularmente significativo por ser el único país de África que tiene el español como lengua oficial, facilitando una conexión directa con la herencia hispana del Pontífice. La última vez que un Papa pisó suelo ecuatoguineano fue durante la histórica visita de San Juan Pablo II en el lejano 1982.

