La actriz y cantante dijo que es hora de pasar la página y se enfoca en nuevos proyectos.
Por AgenciasEstados UnidosTras completar su transformación en “Glinda” para “Wicked”, Ariana Grande se encuentra ante el inicio de una nueva etapa en su carrera. Su papel en la exitosa adaptación dirigida por Jon M. Chu la llevó a una nominación al Oscar y significó el cierre de un ciclo fundamental, como explicó en entrevista con Backstage magazine.
“Parece un momento maravilloso para ponerlo en un hermoso libro en la estantería junto a los demás libros de L. Frank Baum que colecciono”, expresó Grande.
Además, aseguró que “es el momento perfecto para pasar página y dejarlo ir con orgullo y gratitud”. Para la artista, dejar atrás esta experiencia supone hacerlo con satisfacción y agradecimiento, al tratarse de un sueño de infancia realizado.
La cantante y actriz relató que llegar a encarnar a “Glinda” implicó desmontar su reconocida identidad pop y atravesar un proceso de legitimación en la industria. “Todo el camino hacia ‘Wicked’ y conseguir el papel fue una batalla cuesta arriba porque tuve que convencer mucho y deconstruir a la estrella pop Ariana que todos conocían”, explicó sobre el desafío de ser tomada con seriedad como actriz.
En ese sentido, recordó que hacía casi una década que no actuaba y que necesitó desprenderse de su imagen mediática para desaparecer en el personaje. El proceso, señaló, exigió aislarse del entorno externo y concentrarse por completo en el trabajo actoral.

