abril 3, 2026
Quintana Roo
El Mundo

Choque en ONU por Irán

Acusan Rusia y China a EU de avivar la histeria para justificar la guerra.

Estados UnidosPor Agencias

El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas se convirtió este jueves en el escenario de un crudo enfrentamiento diplomático. Estados Unidos y sus aliados occidentales midieron fuerzas contra Rusia y China por las intenciones nucleares de Irán, en un intento de Washington por legitimar la ofensiva militar iniciada hace dos semanas contra Teherán. La sesión, marcada por la alta tensión, evidenció la fractura profunda entre las potencias sobre el manejo de la crisis en Oriente Medio.

Durante la reunión, Rusia y China intentaron bloquear el debate sobre el Comité 1737, encargado de supervisar las sanciones contra Irán, pero su propuesta fue rechazada por 11 votos contra 2. Mike Waltz, enviado estadounidense ante la ONU, acusó directamente a Moscú y Pekín de intentar proteger a su socio estratégico para mantener la cooperación en materia de defensa, exigiendo un embargo total de armas y la congelación de activos financieros del régimen iraní.

La justificación de la Casa Blanca se apoya en informes del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), que señalan que Irán es el único Estado sin armas nucleares que ha acumulado uranio enriquecido al 60%. Según la delegación de Francia, el arsenal acumulado por Teherán sería suficiente para fabricar hasta diez dispositivos nucleares, lo que imposibilita garantizar que el programa tenga fines estrictamente pacíficos.

Desde la otra acera, el embajador ruso Vasily Nebenzya calificó la postura occidental como una «histeria» fabricada. El diplomático sostuvo que las acusaciones sobre planes nucleares nunca han sido corroboradas fehacientemente por el OIEA y afirmó que Estados Unidos solo busca una «aventura militar» para desestabilizar la región. Por su parte, el representante chino, Fu Cong, señaló a Washington como el «instigador» que dinamitó la vía diplomática mediante el uso descarado de la fuerza.

El conflicto escaló bajo la narrativa del presidente Donald Trump, quien ha defendido los ataques a tres instalaciones nucleares clave realizados en junio. Trump aseguró que, de no haber intervenido, Irán habría obtenido una bomba atómica en apenas dos semanas. Sin embargo, esta afirmación ha sido cuestionada internamente, ya que fuentes cercanas a los servicios de inteligencia estadounidenses indican que tales evaluaciones no cuentan con un respaldo sólido.

Finalmente, el Reino Unido y Francia respaldaron la reimposición de sanciones, argumentando que Teherán ignoró sistemáticamente las advertencias internacionales. Mientras la guerra entra en una fase crítica en el terreno, en los pasillos de Nueva York la diplomacia parece haberse agotado, dejando al descubierto una estructura internacional incapaz de alcanzar un consenso frente a la posibilidad de una conflagración de mayor escala.