Comparten experiencia sobre el uso del medicamento.
Ciudad de México. Maribel Guardia y Julio César Chávez negaron cualquier vínculo entre la colocación de un chip de Naltrexona y la muerte por infarto de Julián Figueroa, rechazando las acusaciones de Imelda Tuñón, quien responsabilizó a la actriz y a su esposo, Marco Chacón, del fallecimiento.
La polémica nació tras la sugerencia de que el dispositivo, usado para tratamientos contra adicciones, pudo provocar consecuencias fatales. Ambos lo descartaron de forma categórica y respaldados por sus propias experiencias.
Después de semanas de silencio, la actriz publicó en sus redes sociales un video acompañada de Julio César Chávez, exboxeador seis veces campeón del mundo y propietario de una clínica de rehabilitación, reconocido por su extensa trayectoria en la lucha contra las adicciones.
Las declaraciones surgieron luego de que Imelda Tuñón afirmara públicamente que la combinación del chip y el consumo de alcohol ocasionó el infarto de Julián Figueroa. Según Chávez, tanto él como su hijo han recibido el mismo tratamiento, sin registrar consecuencias graves incluso en contextos de consumo persistente.
Desde su experiencia personal, el exdeportista resumió: “Eso es totalmente mentira, a la clínica nos han llegado muchos con ese chip, ya drogados y no les ha pasado nada. A mi hijo Julio yo se lo puse y siguió consumiendo, al principio como que paró poquito, pero después siguió consumiendo con ese chip adentro y no le pasó absolutamente nada. Gracias a Dios”.

