mayo 29, 2026
Quintana Roo
Quintana Roo

En el lienzo del arte, también cabemos todas

JMM.- Entre colores y pinceles, una voz suave pero firme rompió el silencio del salón de exposiciones. No era sólo una artista, era un llamado. Una mujer. Una joven pintora con sueños pintados en acrílico. En el marco del evento Campamento Chiclero, que reunió a varios artistas locales en un mismo espacio, Zulmy Itzary Balan Pacheco —o simplemente Zulmy, como prefiere que la llamen— compartió algo más que su obra: compartió una necesidad.

Zulmy agradece la iniciativa del evento, pero también la utiliza como un espejo para reflexionar sobre la escasa participación de mujeres en el arte local, particularmente en José María Morelos.

“No somos muchas las mujeres artistas locales, pero podríamos ser más”, afirma, con la seguridad de quien sabe que detrás de muchas paredes hay talento esperando ser visto. Ella reconoce que, a menudo, lo que falta no es capacidad, sino una oportunidad.

“La iniciativa es muy bonita, porque un artista con trayectoria nos abre la puerta a mujeres que apenas estamos comenzando”, expresa. Sin embargo, no deja de señalar que, para muchas, el acceso a espacios de exhibición parece condicionado a tener décadas de carrera. Y eso, dice, no debería ser necesario. “No necesitamos tener 20 o 30 años de trayectoria para mostrar lo que hacemos”, insiste, con una sonrisa que mezcla entusiasmo y convicción.

Con palabras sencillas, Zulmy lanza una invitación abierta: a las mujeres que sueñan con pintar, a las que guardan sus bocetos en libretas escondidas, a las que creen que para empezar hay que tener materiales caros.

“No necesitan mucho dinero para iniciar. Yo empecé con lo que tenía”, recuerda. Su mensaje es claro: se puede empezar desde donde una esté, con lo que se tenga, porque lo esencial ya vive dentro.

Además de exponer su obra, Zulmy ofrece clases particulares, compartiendo no sólo su técnica, sino también su experiencia con quienes se animen a dar el paso.

“Tal vez podemos formar un colectivo, una red de apoyo entre mujeres artistas locales”, propone, mirando más allá del evento, hacia un futuro donde más mujeres se animen a mostrar su arte, sin miedo y con orgullo.

Hoy su voz resuena no sólo en los pasillos de una galería improvisada, sino en los corazones de quienes, tal vez, hasta ahora no se habían atrevido a soñar en colores.