José María Morelos. La ganadería en José María Morelos enfrenta una reducción constante en sus hatos debido a que muchos productores ya no pueden atender diariamente a sus animales, lo que deriva en ventas forzadas o pérdidas económicas. Así lo expuso Galo Tuyub Chí, pequeño productor de la comunidad de Santa Gertrudis.
El ganadero explicó que esta actividad exige presencia continua: alimentar al hato, revisar signos de enfermedad, prevenir accidentes y mantener vigilancia en todo momento. Cuando el dueño envejece, enferma o fallece, la falta de atención provoca que el ganado se deteriore o termine vendido para cubrir gastos.
Señaló que los productores jóvenes, con mayor capacidad física, son quienes logran sostener o incrementar sus animales, pues pueden afrontar las cargas diarias del rancho. En cambio, quienes ya no pueden atender su hato ven afectado su capital con rapidez.
Tuyub Chí indicó que la ganadería requiere compromiso mañana y tarde, y en muchos casos durante toda la jornada. La pérdida de uno o dos animales representa una merma directa en la economía familiar, de ahí la importancia del cuidado constante.
Respecto al número promedio de reses por productor en la región, comentó que no existe una cifra actualizada, debido a que el grupo ganadero al que pertenece no ha realizado asambleas ni un censo reciente para conocer el tamaño real de los hatos.
Explicó que el único control vigente es el registro de aretado, pero este no sustituye un censo completo, que permitiría conocer con precisión la situación actual de los pequeños ganaderos en José María Morelos y las necesidades del sector.
