mayo 28, 2026
Quintana Roo
El Mundo

Impone Trump las tropas

El despliegue de la Guardia Nacional desata la tensión con el estado de California.

Estados UnidosPor Agencias

El presidente Donald Trump aseguró este lunes que la decisión de enviar a la Guardia Nacional a Los Ángeles salvó a la ciudad de su “completa destrucción”, esto pese a la oposición directa del gobernador de California, Gavin Newsom. El republicano afirmó que las protestas contra las redadas migratorias habrían escalado a un punto de no retorno si no se hubiese actuado con firmeza desde el gobierno federal.

Las manifestaciones, que comenzaron de manera pacífica el pasado fin de semana, derivaron en enfrentamientos violentos con agentes del ICE y la policía local, dejando un saldo de más de 100 personas detenidas. Trump acusó tanto al gobernador Newsom como a la alcaldesa angelina, Karen Bass, de minimizar la gravedad de los hechos y mentir al público sobre la verdadera naturaleza de las protestas.

“De no haber tomado esta gran decisión, Los Ángeles habría quedado completamente destruida”, publicó el exmandatario en Truth Social, su plataforma digital. Aseguró que las autoridades locales se negaron a actuar y que la intervención militar era necesaria para controlar los disturbios, los cuales, según él, fueron “instigados deliberadamente”.

En una serie de mensajes, Trump calificó a Newsom y a Bass como “incompetentes” y reclamó que deberían agradecerle en lugar de descalificar su intervención. “Prefieren mentirle al pueblo de California, diciendo que son protestas pacíficas. Basta con ver las fotos y los videos de la destrucción”, escribió en tono desafiante mientras exigía arrestar a todo manifestante con el rostro cubierto.

La respuesta del gobierno estatal no tardó. Gavin Newsom acusó a Trump de provocar la crisis para ganar rédito político y anunció una demanda contra la Casa Blanca por violar la soberanía del estado. «La orden que firmó le permitirá hacer esto en cualquier estado. No lo vamos a permitir», declaró el gobernador californiano.

Este enfrentamiento reaviva una vieja tensión entre el gobierno federal y los estados más progresistas del país. La última vez que un presidente ordenó un despliegue militar de esta magnitud sin el consentimiento estatal fue durante las marchas por los derechos civiles en los años 60, lo que convierte este hecho en una señal preocupante de la deriva autoritaria de Trump.