mayo 28, 2026
Quintana Roo
El Mundo

Lista la ‘Gold card’

Nuevo visado de Trump está enfocado en los extranjeros más poderosos y millonarios.

Estados Unidos. La administración del presidente Donald Trump ha lanzado oficialmente las solicitudes para la esperada «Gold Card» (Tarjeta Dorada), un nuevo visado diseñado para ofrecer una vía de inmigración acelerada a Estados Unidos. Este documento, dirigido principalmente a extranjeros adinerados, es considerado uno de los cambios más significativos en la política de inmigración legal desde el inicio del segundo mandato de Trump. Su puesta en marcha se produce en un contexto de represión más amplia sobre casi todas las demás vías de entrada al país.

Concebida por Trump y la Casa Blanca como un mecanismo para atraer lo que denominan «talentos mundiales», la iniciativa también busca generar ingresos sustanciales para el Gobierno federal. Anunciada al principio de su segunda presidencia, fue presentada a través de un sitio web federal y, tras una espera, ya fue activada. La Administración describe este programa como una versión mejorada y acelerada de la green card tradicional, que es el documento que concede la residencia permanente a los solicitantes.

Para iniciar el proceso de la Gold Card, los interesados deben realizar un pago inicial no reembolsable de 15 mil dólares. Tras la aprobación de la solicitud por parte del Departamento de Seguridad Nacional, se requiere una contribución adicional de un millón de dólares, que la Administración justifica como evidencia de un «beneficio sustancial para Estados Unidos». Asimismo, el sitio web oficial advierte de la posibilidad de pagos extra según las circunstancias individuales, y para las empresas que patrocinen empleados extranjeros, se ha establecido una versión corporativa con una contribución requerida de dos millones de dólares por trabajador.

Este nuevo programa llega como un sustituto del programa EB-5 para inversionistas inmigrantes, el cual durante más de tres décadas vinculó la obtención de la residencia a la inversión en proyectos estadounidenses que generaban empleo. A diferencia del antiguo EB-5, la Gold Card no se enfoca en la creación de puestos de trabajo ni incluye los límites anuales que el Congreso había exigido. La Administración asegura que el proceso de verificación sólo tomará unas semanas en la mayoría de los casos, permitiendo a los aprobados obtener la residencia permanente bajo las categorías existentes basadas en el empleo.

El presidente Trump ha defendido la Gold Card argumentando que ampliará la capacidad del país para reclutar a «personas extraordinarias» que, en su opinión, han sido excluidas por las vías tradicionales. Funcionarios cercanos, como el secretario de Comercio Howard Lutnick, uno de los artífices del proyecto, la describen como una herramienta «mucho más poderosa» que cambiará el sistema migratorio para atraer sólo a profesionales altamente cualificados y personas con altos ingresos.