abril 17, 2026
Quintana Roo
México

Niegan fuga de gas en Dos Bocas

Pemex afirma que fue liberación de vapor de agua.

TABASCO. Luego de que se difundiera un video sobre una presunta fuga de gas en la refinería Olmeca, también conocida como Dos Bocas, Petróleos Mexicanos informó que la planta opera de manera normal y que no se ha presentado ninguna contingencia en sus instalaciones.

“Las imágenes que han circulado en algunos medios de comunicación corresponden a la liberación de vapor de agua durante las operaciones de la planta coquizadora y no representa ningún riesgo para la comunidad, el personal ni el medio ambiente”, sostuvo la empresa.

Más temprano, medios locales señalaron que había una fuga de gas en el nuevo complejo refinador de Pemex e intenso olor.

“Petróleos Mexicanos exhorta a la ciudadanía a mantenerse informada únicamente a través de los canales oficiales, para evitar confusiones y contar con información veraz y oportuna”, agregó la empresa.

Pemex ha enfrentado en las últimas semanas derrames, incendios en el Golfo de México, pero los primeros informes han surgido de medios locales o asociaciones ambientales.

La Refinería Olmeca, en Paraíso, Tabasco, en marzo pasado protagonizó una serie de incidentes que derivaron en un derrame de hidrocarburos con consecuencias ambientales y económicas para la región.

Una refinería con historial de accidentes recientes

El episodio no ocurre en el vacío. El 19 de marzo pasado, un incendio provocado por un automóvil desencadenó una fuga de aguas aceitosas que alcanzó el cauce del Río Seco. El hidrocarburo derramado comenzó a matar peces, jaibas y otros organismos del ecosistema de manglar en la zona.

Álvaro Hernández Hernández, representante de cooperativas pesqueras, describió el impacto directo sobre la fauna acuática:

«Cuando hay la introducción de algunas sustancias tóxicas en el agua, hay una pérdida de oxígeno y alteraciones de PH, donde los peces salen a boquear a la superficie para recuperar oxígeno.»

El daño no fue solo ecológico. Pescadores independientes perdieron cosechas completas de ostiones de más de año y medio de edad. Una comercializadora de pescado que compra a productores independientes y revende a particulares descubrió que el lote adquirido el martes del incendio estaba contaminado.

«Me doy cuenta que el pescado olía a petróleo, yo me huelo las manos y me olía como a gasolina mi mano. O sea, yo este pescado así no lo voy a vender. Realmente, la gente está desconfiada de que el pescado esté contaminado», relató.