Mantiene un intenso y complejo despliegue operativo para mitigar los efectos del sargazo en Quintana Roo.
Por Alejandro García > Quequi
Cancún. La Secretaría de Ecología y Medio Ambiente de Quintana Roo (SEMA), mantiene un intenso y complejo despliegue operativo para mitigar los efectos del sargazo en el litoral del Caribe Mexicano, en una temporada que se anticipa como una de las más exigentes del año debido al arribo temprano y a las condiciones climáticas variables.
Para este 2026, la estrategia estatal contempla la instalación de 15 mil metros de barreras marinas, infraestructura clave para contener la macroalga en el mar y evitar su impacto directo en playas y ecosistemas costeros. Hasta el momento, 7 mil 200 metros ya han sido colocados, lo que representa un avance significativo en una operación que depende en gran medida del estado del mar, los vientos y las corrientes oceánicas.
La colocación de barreras se realiza conforme a un análisis técnico de zonas de mayor recurrencia de recale, priorizando municipios turísticos de alta afluencia como Playa del Carmen, Tulum, Puerto Morelos, Cancún y Mahahual. En las próximas semanas, la SEMA concentrará esfuerzos adicionales en Tulum, punto considerado crítico por su exposición y características costeras, siempre que las condiciones meteorológicas lo permitan.
Este trabajo implica maniobras especializadas en mar abierto, uso de embarcaciones, sistemas de anclaje y personal capacitado, lo que convierte cada metro instalado en un desafío técnico que va mucho más allá de una simple operación logística.
El combate al sargazo no se limita a las barreras. La SEMA encabeza una estrategia integral que articula acciones con la Secretaría de Marina, municipios, sector hotelero y autoridades federales, combinando: contención en altamar mediante barreras y embarcaciones sargaceras; recolección manual y mecánica en playas, con brigadas estatales y monitoreo permanente del fenómeno a través de sistemas de observación y pronóstico.
Gracias a este esquema, el estado ha logrado anticiparse al arribo en diversos puntos, reduciendo costos ambientales y operativos, además de proteger la imagen turística de la entidad.
Uno de los pilares más innovadores de la actual estrategia estatal es el impulso al Centro Integral de Economía Circular (CISEC), un proyecto liderado por la SEMA que busca transformar el sargazo recolectado en un recurso productivo, particularmente para la generación de energías limpias. Este modelo permitirá, a mediano plazo, reducir el impacto ambiental del alga y dar un destino sustentable a miles de toneladas de biomasa marina.
