La artista rectifica tras ignorar los casos de maltrato del pintor español contra las mujeres.
Argentina. La controversia que rodeó recientemente a Rosalía encontró respuesta directa de la propia artista. Tras varios días de intensos comentarios en redes sociales por una reflexión que hizo sobre Pablo Picasso durante una entrevista, la cantante catalana decidió compartir un video para dirigirse a sus seguidores, ofrecer una disculpa pública y explicar con mayor calma el contexto en el que surgieron sus palabras originales.
El origen del debate se remonta a una conversación con la escritora Mariana Enríquez en la serie Spotify presenta. En aquel encuentro, Rosalía afirmó que no le molestaba diferenciar al artista de la obra, admitiendo que, aunque Picasso no le hubiera caído bien por su vida personal, disfrutaba de su legado. Estas declaraciones encendieron las críticas de quienes señalaron la falta de sensibilidad ante el historial de violencia del malagueño.
A través de sus plataformas digitales, la intérprete de “Motomami” confesó no sentirse en paz con lo dicho. Reconoció que la intensidad de las jornadas de promoción en Argentina la llevaron a expresar ideas sin la reflexión necesaria. «Llega un momento en el que a lo mejor dices algo que no tiene sentido», explicó, agradeciendo a quienes le señalaron el error y comprometiéndose a estudiar más antes de opinar sobre temas complejos.
Uno de los puntos clave de su rectificación fue la admisión de su desconocimiento sobre la gravedad de los actos del pintor. Rosalía señaló que, si bien sabía que Picasso era un hombre «tremendo», no tenía conciencia de que existieran casos reales y documentados de maltrato. Por ello, pidió disculpas ante lo que calificó como una falta de sensibilidad por su parte frente a las víctimas y la historia.
La artista también aprovechó para profundizar en su relación con el feminismo, un tema que sobrevoló las críticas. Expresó su profundo respeto por el movimiento, aunque admitió que a veces evita etiquetarse tajantemente por miedo a no ser una representación lo suficientemente buena. Para ella, la presión de las redes sociales obliga a menudo a tomar posturas polarizadas que no permiten el matiz o la duda.
Finalmente, Rosalía reflexionó sobre la incomodidad que le generó verse situada en un bando que no le corresponde debido a una frase desafortunada. Con este mensaje, la comunicóloga de la música buscó cerrar el capítulo desde la honestidad, priorizando el aprendizaje continuo y el diálogo con su audiencia por encima de la defensa de una postura inicial errónea.
