Implementa la Conafor medidas preventivas para reducir número de siniestros en Quintana Roo.
Por Jared García > Quequi
Chetumal. Ante la alta vulnerabilidad de Quintana Roo a los incendios forestales, la Comisión Nacional Forestal (Conafor) puso en marcha medidas preventivas de cara a la temporada 2026, con el objetivo de reducir el número de siniestros y minimizar los daños a los ecosistemas del Estado.
Como parte de la preparación institucional, la dependencia informó que se mantiene a la espera de la instalación del Comité Estatal de Manejo del Fuego, mientras se intensifica la vigilancia permanente de los focos de calor detectados en el territorio.
De manera paralela, se ha fortalecido el equipamiento de las brigadas de atención y se han sostenido reuniones de coordinación con autoridades estatales y municipales, al prever que el periodo más crítico se concentre en los meses de abril y mayo.
El delegado de la Conafor en Quintana Roo, Javier May Chan, precisó que, aunque la temporada de incendios aún no inicia formalmente, desde noviembre se reforzaron las nueve brigadas activas en la entidad, integradas por 110 elementos.
Añadió que existe coordinación directa con el Gobierno del Estado, a través de la Secretaría de Ecología y Medio Ambiente, la Coordinación Estatal de Protección Civil y los municipios, que son instancias clave para la atención oportuna de emergencias.
El funcionario subrayó que este trabajo conjunto permite una respuesta más rápida y eficaz ante cualquier conato, lo que contribuye a controlar el fuego en etapas tempranas y a evitar mayores afectaciones a la flora y la fauna.
Asimismo, señaló que la expectativa para la presente temporada es evitar incendios de gran magnitud, favorecidos por las condiciones de humedad que reducen el riesgo de propagación.
Recordó que en el año anterior se atendieron 29 incendios, con una superficie afectada de 644 hectáreas, cifra considerablemente menor en comparación con 2024, cuando se registraron cerca de 100 mil hectáreas dañadas.
Finalmente, exhortó a la ciudadanía a sumarse a las acciones de prevención y a evitar prácticas de riesgo, especialmente conforme se aproxime el periodo de mayor incidencia, a fin de proteger los recursos naturales del Estado.

