El Departamento de Justicia de Estados Unidos informó este 31 de julio que Antonio Oseguera aceptó su responsabilidad por conspirar para distribuir cocaína y metanfetamina con el objetivo de importarlas ilegalmente a territorio estadounidense. Además, admitió haber usado, portado y poseído un arma de fuego para facilitar la comisión de esos delitos.
La audiencia para dictar sentencia quedó programada para el próximo 13 de noviembre. De acuerdo con las autoridades estadounidenses, enfrenta una pena mínima obligatoria de 15 años de prisión y una máxima de dos cadenas perpetuas consecutivas.
En un comunicado, el Departamento de Justicia señaló que Oseguera Cervantes participó durante más de dos décadas en actividades de narcotráfico para cárteles mexicanos. Entre sus funciones estaban supervisar la venta de estupefacientes y proteger territorios controlados por organizaciones criminales en el estado de Jalisco.
Las investigaciones también indican que, desde 2010, colaboró estrechamente con su hermano en el fortalecimiento de las operaciones del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), incluyendo el suministro de precursores químicos para laboratorios clandestinos y la distribución de cocaína y metanfetamina.
Asimismo, las autoridades estadounidenses lo señalan como responsable de recolectar las ganancias obtenidas por el tráfico de drogas y de coordinar el lavado de dinero de la organización criminal mediante transferencias de recursos desde Estados Unidos hacia México a través de casas de cambio.
Antonio Oseguera Cervantes fue uno de los primeros mexicanos entregados a Estados Unidos por el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, como parte del envío de presuntos criminales de alto perfil realizado en febrero de 2025.
Con información de Latinus
