abril 3, 2026
Quintana Roo
El Mundo

Trump justifica ausencias

El “Escudo de las Américas” suma tensiones regionales tras exclusión de México.

Estados UnidosPor Agencias

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, restó importancia a la ausencia de México, Brasil y Colombia en la cumbre del Escudo de las Américas, una nueva alianza regional enfocada en el combate al narcotráfico. Al ser cuestionado sobre las sillas vacías en el evento realizado en Miami días atrás, el mandatario estadounidense se limitó a señalar que «creo que sí fueron invitados; tal vez no vinieron», asegurando que mantiene una relación cordial con los líderes de estas naciones.

La iniciativa, presentada el pasado sábado ante 12 presidentes de derecha, como Javier Milei de Argentina y Nayib Bukele de El Salvador, busca consolidar un frente común contra el crimen organizado. Sin embargo, la Casa Blanca matizó la postura presidencial respecto a Colombia. El martes, la portavoz Karoline Leavitt aclaró que el gobierno de Gustavo Petro no fue convocado debido a que aún no se observa el «nivel de cooperación» en seguridad que Washington considera indispensable.

El vínculo entre Trump y Petro ha estado marcado por la volatilidad, transitando desde acusaciones por presuntos vínculos con el narcotráfico hasta una reunión cordial en la Casa Blanca el pasado febrero. Pese a este acercamiento, el gobierno estadounidense mantiene una postura selectiva sobre los países que integran este nuevo bloque de seguridad, bajo la premisa de expandir la alianza conforme se cumplan objetivos estratégicos.

En lo que respecta a México, Trump reiteró que sostiene una relación constructiva con la presidenta Claudia Sheinbaum. No obstante, el mandatario estadounidense expresó su frustración ante la negativa del gobierno mexicano para autorizar operaciones militares del Ejército de Estados Unidos contra cárteles dentro de territorio nacional, una medida que la administración de Sheinbaum ha rechazado tajantemente para salvaguardar la soberanía del país.

Esta tensión sobre la soberanía territorial ha sido un punto recurrente en la retórica de Trump, quien ha advertido en diversas ocasiones sobre la posibilidad de emprender acciones militares unilaterales contra grupos criminales en América Latina. La estrategia del Escudo de las Américas parece ser, bajo esta óptica, una herramienta para presionar por mayores niveles de intervención externa en la política de seguridad regional.

Mientras la Casa Blanca insiste en que el proyecto está en fase de expansión y que espera invitar a más naciones en el futuro, la exclusión de los tres países más grandes de la región subraya las fracturas políticas actuales. El éxito de esta coalición, por tanto, pende de un equilibrio precario entre la agenda de seguridad de Washington y las prioridades de soberanía nacional de sus vecinos latinoamericanos.